En 20 años nuestro entorno se ha llenado de una multitud de objetos inteligentes – etiquetas, captores diversos y, por supuesto, teléfonos móviles – que se detectan, se activan y se comunican entre ellos por medio de infraestructuras de telecomunicación, redes de captores e incluso mini redes personales. Su omnipresencia en nuestro entorno impacta fuertemente ...